domingo, 8 de noviembre de 2015

PAZ EN COLOMBIA
Los diálogos o negociaciones de paz entre el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y las FARC, también conocidos como proceso de paz en Colombia, son las conversaciones que se están llevando a cabo entre el Gobierno de Colombia (en representación del Estado) y la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. Estos diálogos tuvieron lugar en Oslo y en la actualidad se desarrollan en La Habana, Cuba, su objetivo según el gobierno es la terminación del conflicto y según las FARC el «buscar la paz con justicia social por medio del diálogo», según palabras de Iván Márquez, uno de los miembros del equipo negociador de las FARC. El proceso fue suspendido tras el secuestro de un general del ejército, luego de su liberación, se reanudaron los diálogos el 10 de diciembre del mismo año.

Las negociaciones se fundamentan en un "Acuerdo General para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera", e iniciaron formalmente el 18 de octubre de 2012. Se fraccionan en cuatro fases, la primera que fue la etapa de acercamientos secretos —conversaciones exploratorias durante seis meses—, La segunda que es la concreción de los acuerdos, la tercera que es la refrendación y la cuarta que será la implementación de éstos. Los puntos de la segunda fase constan en discutir la política de desarrollo agrario integral, la participación en política que tendrían miembros de las FARC ante una eventual dejación de armas, el fin del conflicto —por lo menos en lo que concierne a la incidencia de esta guerrilla—, la actual política de drogas, y por último la reparación a las víctimas, tanto de las FARC como del Estado.

Negociadores

En total de integrantes por cada delegación está limitado a un número de treinta personas, diez de las cuales son las que pueden participar de la mesa por ocasión. Cada comisión dispone de un jefe, no obstante todos los miembros son negociadores y tienen acceso a la divulgación de comunicados conjuntos y unilaterales.
La delegación que designó el gobierno de Santos está liderada por el exvicepresidente Humberto de la Calle y ha contado con la participación también de Sergio Jaramillo CaroFrank Pearl (excomisionado de paz), Luis Carlos Villegas (empresario colombiano), Enrique Santos (hermano del presidente), Alejandro Éder (consejero presidencial), el general en retiro de la policía Óscar Naranjo, y el también retirado, general del ejército Enrique Mora Rangel, entre otros. En tanto que la delegación de las FARC está integrada por alias Iván Márquez (como jefe negociador), "Jesús Santrich", "Rodrigo Granda", "Simón Trinidad" (quien se encuentra recluido en una cárcel de Estados Unidos), "Andrés París", "Marcos Calarcá", "Pablo Catatumbo" (quien ingresó al equipo, meses después del inicio del proceso), Tanja Nijmeijer (insurgente de origen holandés), "Sargento Pascuas", "Mauricio Jaramillo", entre otros.

ENSAYO SOBRE LA PAZ EN COLOMBIA. 
UNA NUEVA ESPERANZA DE PAZ PARA EL PAÍS
Las fuerzas armadas revolucionarias de Colombia (FARC) tienen grantrascendencia histórica en el país; iniciaron su accionar alrededor de 1953, el
grupo fue creado por Pedro Antonio Marín alias “Manuel Marulanda Vélez”
“Tirofijo”
. En él año 1964, casi tres años después de la operación Marquetalia, segeneró lo que hoy en día en Colombia se denomina como Conflicto Armado, elcual ha sido una problemática social que se ha extendido durante casi cincodécadas, donde los principales afectados han sido la población civil; quienes hansido forzados al desplazamiento, a la integración en las fuerzas guerrilleras, asecuestros y se han visto implicados en masacres en todo el territorio Colombiano.En el caso del conflicto interno Colombiano algunos presidentes han iniciadoprocesos de negociación con el objetivo de concluir con el conflicto armado,lastimosamente todos estos intentos han fallado, el fracaso total de los diálogos depaz durante las presidencias de Ernesto Samper, Andrés Pastrana y elexpresidente

 Álvaro Uribe (dos periodos de gobierno), en los que prevaleció laacción militar sobre el entendimiento político, pero ahora es el turno del actualpresidente Juan Manuel Santos quien busca lograr un acuerdo mediante undialogo para la paz del país, en donde se tienen principios y puntos claves paraque este tenga éxito y la negociación se lleve a cabo de la mejor manera.Después de revisar sobre el proceso de paz se evidenciar que el trabajo de losantiguos presidentes frente este, quizá no fue el mejor; cometiendo fallas, enalgunos caso, que conllevaron a errores que agudizaron el conflicto, solo seespera que el presidente Juan Manuel Santos logre lo que los otros no pudieron,puesto que el actual proceso de paz ha tenido un buen desarrollo hasta elmomento, por lo cual este debe ser mucho más audaz de lo que ha sido; tiene quetrazarse y mantenerse una agenda que comprometa a la guerrilla y a lasinstituciones de gobierno y logre satisfacer los reclamos históricos que de parte y


parte se han hecho y de este modo poder cerrar esa brecha que ha dividido a lasociedad.Sé debe saber que en las mesas de negociación se discutirán cinco puntosimportantes los cuales se han considerado necesario y fundamentales parasolución lo del conflicto. El primer tema a tratar ha sido el agrario,

donde uno delos deseos y logro esperado es rescatar terrazos, mejora la agricultura, crear empresarios con personas del campo y con esto mejore su situación productiva yeconomía del país; en segundo lugar, están las garantías para el ejercicio de laoposición política y de la participación ciudadana: "Que quienes disientan yprotesten lo hagan sin temor, y que se rompa para siempre el lazo entre política y
armas”; como tercer punto está el fin del conflicto armado, el cual incluye dejar las
armas y la reintegración de las Farc a la vida civil; en el cuarto punto está algomuy importante, como lo es el narcotráfico que tanto daño le ha hecho y le hace anuestro país. Si este proceso contribuye a que se combata con más efectividadeste negocio ilícito, eso por sí solo sería un gran avance y como quinto y el ultimolo derechos a las víctimas, dónde las Farc tendrían que dar la cara y contar lasverdad sobe sus familiares, pues están en todo el derecho de informarse siendoesto necesitando y merecido a su vez. Algo en lo que el presidente Santos ha insistido constantemente es en ladiscreción y prudencia que debe mantenerse, pues ha dicho en diferentesocasiones que esta es la clave del éxito para lograr un acuerdo de paz con la Farc.En las a locuciones del Presidente Santos se ha entendido que para estasnegociaciones lleguen a buen término para todos se debe primero: aprender delos errores del pasado para no repetirlos; segundo: cualquier proceso tiene quellevar al fin del conflicto, no a su prolongación; tercero: se mantendrán lasoperaciones y la presencia militar sobre cada centímetro del territorio nacional.Se está de acuerdo que la cúpula representante del gobierno esté en totaldisponibilidad para debatir cualquier tema en la mesa, ya que esto llevaría a un
verdadero acuerdo en todos sus aspectos, es decir, sin dejar ideas en “el aire”.
En Colombia
El sector del Uribismo y algunos en el conservatismo político —como el procurador general Alejandro Ordóñez— se mostraron en contra de las discusiones argumentando que no es factible un proceso de paz sin la previa sumisión de las FARC, es decir, sin cese de su accionar. Y añadieron que mediante el marco jurídico para la paz, una ley propulsada por el gobierno y aprobado por el Congreso, integrantes de la subversión acusados de delitos de lesa humanidad serían eximidos de tal responsabilidad y podrían participar en la política y ser representantes en el congreso sin haber cumplido pena alguna.
Por su parte, sectores como el liberalismo, el Partido Verde, el Movimiento Progresistas y demás agrupaciones políticas, y sociales (campesinos, estudiantes, indígenas, empresariales y eclesiásticas ), manifestaron su apoyo a las discusiones, aduciendo que la única salida al conflicto armado no es la vía militar sino concentraciones bilaterales. No obstante, sectores de izquierda, como el Polo Democrático Alternativo y Marcha Patriótica, fueron más allá y se refirieron la actitud de Uribe, dijeron que él no tenía autoridad moral para criticar el intento de Santos, pues durante su gobierno también se pretendió dialogar tanto con las FARC como con el ELN, y bajo condiciones semejantes a las del Caguán, esto es, con zona de des militarización incluida. Los ex presidentes Betancur y César Gaviria, de igual forma, expresaron su apoyo.
Siendo los años de la Política de Seguridad Democrática, el entonces comisionado de Paz, Frank Pearl, en representación del gobierno de Álvaro Uribe buscó negociar clandestinamente con las FARC (entre otros funcionarios del gobierno) y bajo condiciones similares a las actuales: sin cese al fuego e incluso desmilitarizando territorio colombiano (lo que se conoce como zonas de distensión), no obstante a causa de la entrega del cadáver de Julián Ernesto Guevara,quien fallecía en retención por la guerrilla, los acercamientos de ese gobierno con la insurgencia quedaron estancados hasta la llegada de Santos a la presidencia; aunque siendo presidente electo, Juan Manuel Santos recibió un "informe de empalme" de Pearl, por medio del cual éste le enteraba del estado en que habían quedado los fallidos acercamientos.
Durante el año 2011, mediante la promulgación de la Ley de víctimas y restitución de tierras, el ya posesionado presidente Santos manifestó a la guerrilla su intención de retomar las discusiones, lo cual derivó en una serie de comunicaciones secretadas por medio de recados entre la subversión y el gobierno. Dichos enlaces dieron lugar al establecimiento de reuniones presenciales en Cuba; los delegados del gobierno colombiano para tales encuentros fueron el consejero presidencial para la reintegración Alejandro Éder y Jaime Avendaño, funcionario de la presidencia desde el gobierno de Belisario Betancur, en tanto que la delegación de las FARC fue conformada por Rodrigo Granda, guerrillero liberado durante el gobierno Uribe, y Andrés París, uno de los ideólogos de esa organización, quien también estuvo en las negociaciones del Caguán. Finalmente, tras varias escenas de discusión, las partes optaron por la elaboración de una agenda y en su defecto, la organización del próximo lugar en donde continuarían dialogando.